martes, 10 de julio de 2012



La fuerza social que se ha desplegado en dos ruedas -libres de motor-, sigue organizándose para defender sus derechos y atender las problemáticas específicas que sólo los ciclistas entienden, en este caso: el robo de bicicletas, delito que queda impune en la inmensa mayoría de los casos, tanto por la dificultad de ubicar el vehículo robado -no tiene identificación, como el automóvil-, como la imposibilidad de identificar al presunto responsable. Lo único que se tiene, además del amargo sabor de boca, es una dirección, una intersección de calles: “entre tal y tal me robaron mi bici, los muy…”.

Claro, si a alguien le roban su coche, se “monta un operativo” que va desde hablarle a la aseguradora, hasta levantar la denuncia correspondiente, después de todo es un coche ¡un coche! Lo que cuesta y en lo que se mueven y… Y si lo que se roban es una bici, el asunto se podría tomar como curiosidad anecdótica: “fíjate que fui a tomar un café a la Zona Rosa y al salir mi bici ya no estaba, fue triste”. Esto no es así, cuando a un ciclista le roban una bicicleta también se siente vulnerado hasta el extremo, enojado, indignado y frustrado, y asustado cuando el robo es con violencia. También es SU medio de transporte, uno muy noble, uno que no contamina, que le ayuda a mantenerse en condición física, que no contribuye a los embotellamientos, que con su uso no sólo promueve un estilo de vida saludable, sino que abandera una causa.

Cierto, la bicicleta no cuesta los miles o millones que los automóviles. Pero no por ello merece menos atención por parte de las autoridades, ni se pueden dejar pasar estos incidentes, promoviendo la impunidad y la falta de respeto al ciclista.

En este sentido, Bicitekas, el colectivo que desde hace un par de años lanzó su manifiesto a favor de este medio de transporte sustentable, inició una campaña para que los ciclistas reporten los robos de sus vehículos, vía Twitter, con el hashtag #BiciRobada. Paralelamente, promueven la participación en una encuesta sobre el robo de bicicletas, realizada por @tlacoyodefrijol, cuyas respuestas han permito generar un “Mapa de robo de bicis”, en el que se observa una concentración de hurtos en la calle de Reforma. En el formato de la encuesta se pueden leer algunos comentarios que sirven para retroalimentación de la batería de preguntas y que dan voz a los que han sido víctimas de estos hechos.

La lucha de los movimientos ciclistas no ha sido fácil, se enfrentan contra el arraigado sentido absurdo de que “el dueño de la calle es el automovilista”. Los peatones nos indignamos en silencio y prácticamente aceptamos a regañadientes esa premisa, salvo algunas excepciones. La fuerza de los ciclistas está en la defensa colectiva de sus derechos y en las constantes campañas para promover y reivindicar un transporte práctico y ecológico.

Si has sido víctima o conoces a alguien a quien le haya robado la bici, reporta, participa en la encuesta y revisa el mapa, más vale estar prevenidos.

Fuente: vivirmexico.com

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