jueves, 1 de noviembre de 2012

Según un estudio japonés, las mujeres que ingieren una bebida azucarada diaria son las que tienen más probabilidad de un accidente cerebrovascular.


Washington • Las mujeres que ingieren bebidas azucaradas prácticamente a diario tienen hasta 83 por ciento más de probabilidades de padecer cierto tipo de accidentes cerebrovasculares que las que casi nunca optan por este tipo de bebidas, según un estudio japonés.

Los resultados, que se publicaron en The American Journal of Clinical Nutrition, coinciden con una serie de estudios que vinculan las bebidas azucaradas a numerosos efectos perjudiciales para la salud, incluyendo ataques cardiacos, obesidad y diabetes.

Dada la mayor disponibilidad de refrescos en Japón durante las últimas décadas, un grupo de investigadores liderado por Hiroyasu Iso en la Universidad de Osaka quería ver si las personas que beben refrescos con
gas tenían un mayor riesgo de enfermedades cardiacas y derrames cerebrales.

Metodología

Alrededor de 40 mil personas respondieron a un cuestionario sobre dieta, salud y estilo de vida, primero en 1990 y después de nuevo en 1995 y 2000. Los participantes fueron divididos en cuatro grupos, aquellos que rara vez bebían refrescos, aquellos que tomaban uno o dos vasos a la semana, aquellos que ingerían tres o cuatro por semana y finalmente los que bebían un refresco casi todos los días.

Los investigadores rastrearon después cuántas personas desarrollaron enfermedades cardiacas o tuvieron un ataque desde el comienzo del estudio hasta 2008.

De las 11 mil 800 mujeres que rara vez bebían refrescos, 205 —lo que equivale a 1.7 por ciento—, sufrió un infarto cerebral, mientras que de las 921 mujeres que bebían un refresco diario, 28 de ellas (3 por ciento), sufrieron un derrame.

El estudio no encontró que las personas consumidoras de refrescos tuvieran un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas causadas por arterias obstruidas, quizá porque los problemas metabólicos subyacentes unidos a los refrescos son más un factor de riesgo para un accidente cerebrovascular, que para una enfermedad del corazón en este grupo de personas, escribieron los autores.

Riesgo por género

“El consumo de refrescos está asociado a un mayor riesgo de infarto cerebral en mujeres”, escribieron Ito y su equipo, refiriéndose a un tipo de ataque por la acumulación de placa en las arterias.

El equipo de investigación vio que no había vínculos en hombres entre el consumo de refrescos y el riesgo de ataque, posiblemente porque los hombres con síntomas de enfermedades cardiovasculares pueden haber reducido la ingesta de este tipo de bebidas.

Ito y sus compañeros escribieron que el mayor riesgo entre las mujeres que beben refrescos podría ser explicado por los efectos de estas bebidas en el metabolismo. Un consumo elevado de refrescos está unido a un aumento de peso, azúcar en la sangre y grasas e hipertensión, lo que a su vez está vinculado a un mayor riesgo de infarto cerebral.

“Tiene sentido, si (las bebidas azucaradas) aumentan el riesgo de obesidad, diabetes, resistencia a la insulina e inflamación, entonces, de hecho, aumentaría el riesgo de enfermedades cardiovasculares, y eso es lo que estamos viendo”, dijo Adam Bernstein, investigador de Cleveland Clinic, quien no participó en el estudio.

En respuesta a la investigación japonesa, la Asociación de Bebidas de Estados Unidos, que representa a los fabricantes de refrescos y gaseosas, aseguró que el estudio aportaba poca información nueva.

“Esta investigación no hace nada para educar a la gente sobre las causas reales de las enfermedades cardiacas”, señaló la asociación en un comunicado.

El estudio japonés es uno más de los que vinculan daños al consumo de bebidas azucaradas, mismos que han provocando medidas del gobierno de EU, como la prohibición en Nueva York de la venta de refrescos de gran tamaño.

Estereotipo ayuda a hombres frente al dolor

Los hombres pueden tolerar más el dolor que las mujeres debido a los estereotipos asociados al género masculino, según las conclusiones de un estudio divulgado por la Universidad Metropolitan de Leeds, Inglaterra.

El sexo y la cultura desempeñan una parte importante en la forma en que se lidia con la incomodidad, señaló el científico Osama Tashani, que lideró el informe que concluye que los estereotipos de género llevan a los hombres a ser más estoicos mientras las mujeres muestran más sensibilidad.

Para llevar a cabo este estudio, publicado en el European Journal of Pain, Tashani reclutó a 200 voluntarios británicos y libios.

Tras una investigación que duró dos años, se concluyó que los hombres tienen el umbral del dolor más alto y se quejan menos de su intensidad que las mujeres aunque, según Tashani, “algunos grupos étnicos son más estoicos y otros parecen más libres a la hora de expresar el dolor… Hay una cantidad creciente de evidencia de que la etnia influye en la respuesta al dolor experimentado”, aseguró el científico. (EFE/Londres)

Fuente Milenio

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