martes, 12 de noviembre de 2013


Haciéndose de la vista gorda.- Es cuando se junta el hambre con las ganas de comer y, pese a que está establecido que los policías de tránsito deben amonestar verbalmente a los ciclistas que no respetan los lineamientos viales, lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones prefieren evitar la confrontación. Mal hecho.




Retador del peligro.- Hacer la tradicional bicisardina es ridículo y lejos de ahorrarle el esfuerzo de caminar a los pasajeros lo único que estás haciendo es incrementar la posibilidad de caerse o chocar, las calles tampoco son pistas para hacer acrobacias, ya existen parques para desafiar la gravedad.



Ciclista fantasma.- Al rodar por las noches es una obligación el hacerlo con bandas reflejantes y ropa llamativa, además de equipar la bicicleta con luces, para que tanto peatones como automovilistas se percaten de la presencia del ciclista en la vía por donde van.



Fuera de lugar.- Tiene que ser una de las faltas más absurdas de las personas que usan la bicicleta. El hecho de circular fuera de la ciclovía aumenta significativamente el riesgo de sufrir o provocar un percance. En caso de que no exista una se debe hacer por la extrema derecha.



Sin protección.- A pesar de que está establecido en el Reglamento de Tránsito, muchos ciclistas continúan sin usar el equipo de seguridad básico al rodar en la capital del país. El casco es esencial para reducir el riesgo de una lesión grave en caso de sufrir una caída. El uso de la bicicleta en nuestro país va en aumento, sin embargo, la cultura de la seguridad sigue brillando por su ausencia.

Visto en Atracción 360

Lo + visto del último mes

Lo + visto del sitio