miércoles, 30 de abril de 2014

La Asociación de Ciclistas Urbanos puso en marcha una campaña para alertar sobre los factores de riesgo en el uso de la bicicleta y disminuir el número de incidentes viales. Está dirigida tanto a ciclistas como a automovilistas y peatones.

“Los choques fatales en el país en las que tienen participación bicicletas son alrededor de entre el 6 y 8 por ciento. Si bien, por supuesto, hay casos donde los ciclistas son causantes de estos incidentes, hay una tendencia de hacerles recaer toda la responsabilidad cuando, en realidad, en muchas oportunidades estos incidentes son provocados por terceros”, comentó en diálogo con Página/12 Néstor Sebastián presidente de la Asociación de Ciclistas Urbanos (ACU). Desde 1996, la organización trabaja en distintos proyectos y acciones para promover el uso de la bicicleta como vehículo de transporte urbano. Ahora tiene en marcha una campaña de capacitación vial para concientizar a los ciudadanos, anden en bici o no, sobre los factores de riesgo de la circulación ciclista, disminuir el número de incidentes viales y alentar la idea de que el uso de este vehículo es un derecho.

La campaña En Bici Seguro se basa en una página web, www.enbiciseguro.org.ar, “que funciona como caja de herramientas con folletos y videos donde se intenta generar conciencia y transmitir recomendaciones para evitar las colisiones donde estén involucrados los ciclistas”. Sebastián indicó que “el proyecto tuvo su semilla en 2000 a partir de una visión light del ciclismo, en la que no se le da importancia por implicar una menor cantidad de daño. En la actualidad, con el aumento de ciclistas, se ven más falencias al andar y mayor cantidad de choques. Evitamos hablar de accidentes porque son casos que se pueden prevenir”.

“El objetivo es, antes que nada, instruir al ciclista sobre las destrezas necesarias y las condiciones que debe cumplir una bicicleta para poder usarla. Después, viene la norma. Si no sabés frenar o mantenerte en línea recta, no vas a tener tiempo de pensar en la ley. No dominar la bici agranda las situaciones de riesgo”, señaló el director de la asociación civil. En este sentido, además del portal en Internet, la entidad promueve cursos en Capital Federal y Gran Buenos Aires para usuarios, organismos públicos, escuelas y empresas. “Otro objetivo es capacitar formadores viales. Por ejemplo, les dimos clases a peritos de academias de policías que tienen una participación crucial en la vía pública”, agregó.

Con respecto a las ciclovías, Sebastián explicó que “existen muchos mitos y desconocimiento. Para empezar, el término ‘bicisendas’ está mal usado. Las bicisendas son las infraestructuras que permiten usar la bici en veredas y plazas. Se instalan cuando no se pueden construir ‘ciclovías’, que son las que se encuentran sobre la calzada”. “La congestión en el tránsito no se debe a las ciclovías, porque se instalan en calles sin colectivos y en espacios que funcionaban como estacionamientos. Ocupan un 0,8 por ciento de la calzada, hay que desmitificar eso”, agregó.

“Otro lugar común es que los incidentes los producen las bicicletas en los cruces, cuando pasan semáforos en rojo o van en contramano. A partir de los datos que manejamos, aunque hay ciclistas que no son ningunos santos, muchos choques son causados por terceros y los más frecuentes se dan en el mismo sentido del tránsito: colectivos que enganchan manubrios, casos de sobrepasos de vehículos, apertura de puertas con uso de vidrios polarizados. Cuando se empiecen a estudiar las causas, estos mitos se van a caer”, sostuvo Sebastián, licenciado en Accidentología y Prevención Vial.

Asimismo, para el coordinador del programa, “desde su implementación, en las ciclovías no se registraron víctimas, demuestran ser seguras y de un grado de comodidad muy grande. Se ganó un espacio cultural con mucha más gente usándolas y la legitimación de la bicicleta como medio de transporte. Obviamente, también tenemos críticas, como la falta de instalación de ciclovías en algunas avenidas, que en muchos casos son carriles lógicos. También discutimos la ley de tránsito que establece que las bicicletas deben circular por la derecha, basándose en las rutas. Las ciudades son distintas y los ciclistas no van por la izquierda porque son kamikazes. Lo hacen priorizando la circulación, debido a que, por ese lado, está prohibido que estacionen autos y no se concentran paradas de colectivo, bocas de subte y comercios. Además, los conductores están a la izquierda”.

“Lo que queremos es que haya mayor infraestructura y que las bicicletas sean reconocidas como medio de transporte. Cuando los automovilistas se quejan de que tienen que mirar a ambos lados en un cruce, no tienen razón porque necesariamente deben hacerlo para prestar atención a los peatones y existen señales de tránsito que alertan sobre la presencia de una ciclovía. Se trata de una negociación por el espacio en la que todos tenemos que incorporar hábitos y convivir.”

Informe: Gonzalo Olaberría.


Vía Página 12

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