jueves, 10 de abril de 2014


Ir al trabajo en bicicleta es una tendencia que crece en Colombia.

La bicicleta no tiene estratos. Aunque la afirmación parece obvia, no siempre ha sido así. Hace algunos años el uso de la bicicleta era característico de estratos bajos y de oficios específicos como panaderos, carteros y domiliciarios, quienes con el paso del tiempo la han abandonado para hacer uso de la moto. (Los ciclistas urbanos en cifras)

“Desde hace tres años los jóvenes, tanto universitarios como trabajadores, han encontrado en la bici la forma de movilizarse por su ciudad de una forma más rápida. Poco a poco se fue desvirtuando la idea de que su uso está destinado de forma exclusiva a algunos estratos”, dice Claudia Castillo, de la Fundación Ciudad Humana, que hoy presenta los resultados de una encuesta sobre el uso de la bicicleta en América Latina. Según esta, más de la mitad de personas en Latinoamérica que usan la cicla entre semana lo hacen para ir a trabajar. En cuanto a los trayectos, el estudio determinó que, en tiempo, recorridos de hasta 2 horas hacen parte de la cotidianidad de quienes optan por usar la bicicleta como transporte público.

“El tema de hacer deporte es una gran motivación, pero la principal es la de que tiene que ver con movilidad. La gente quiere llegar rápido a sus destinos y la congestión vehicular de muchas ciudades no lo permite. Otro aspecto es el económico, que se agudiza en las ciudades donde el transporte no es gratis y el acceso es limitado”, señala la investigadora, quien destaca el papel de Bogotá en el uso de bicicleta porque aunque la tendencia en Latinoamérica es que los hombres sean los que más la utilizan, en el caso de la capital del país, el género femenino hace una fuerte presencia.

“Las mujeres en Bogotá son líderes, aún desafiando las cuestiones de seguridad, que es la razón por la que en el resto de América Latina no son mayoría”, dice Castillo.

Bogotá también se destacada porque es una de las ciudades que más cumple con el uso de los elementos de protección. Esto, entendido como casco y chaleco.

Las ciclorrutas han hecho de Bogotá un referente en el tema. Cerca de 350.000 personas se mueven en bici y ha sido posible, entre otros, gracias al impulso que dan los más de 200 kilómetros de espacios exclusivos para su movilización. Aunque sigue haciendo falta cultura ciudadana en lo referente al respeto a los ciclistas y sus espacios dentro de las ciudades, el informe señala que la oportunidad que vive América Latina es única. Lima, por ejemplo, con su idea de ‘Ciclodesnudos’, que ya llegó a su novena versión, ha logrado generar un espacio de defensa del ciclista en las calles, fomentar cultural vial y mejorar las condiciones para estas prácticas.

León, en México, también tiene una buena experiencia. Óscar Pons, director de desarrollo urbano de esa ciudad, cuenta que el tema hace parte de una política local. Y no es para menos, dice que el primer referente histórico viene de 1850, cuando un francés empezó a enseñar ciclismo en el pueblo.

“Al principio se acercaban a él con curiosidad porque les causaba gracia ver la gente cómo se caía. Más adelante encontraron en la bicicleta una medio de transporte para llegar a sus trabajos. Fuimos una de las primeras ciudades con ciclovías, tenemos más de 190 kilómetros destinados de forma exclusiva para ciclistas. A diario se hacen 100.000 viajes en bicicleta”, cuenta Pons, quien ve con buenos ojos el camino por el que va la región, pero reitera que faltan políticas más claras en lo que tiene que ver con protección al ciclista.

Justamente, la encuesta revela que frente a la seguridad personal, el 39 por ciento de los ciclistas consideran que las ciudades no se la garantizan. Además, el 37 por ciento de los usuarios de las ciclovías se quejan de las condiciones e infraestructura de estas. El tema ambiental también incluye en el perfil de los ciclistas. En las ciudades donde hay constante lluvias se puede reducir el número de usuarios de bicicleta. De hecho, según el informe, más del 50 por ciento opta por el transporte público cuando hay de por medio un asunto de clima: si hace mucho calor o si llueve.

La encuesta ‘La bicicleta, sus nuevos usuarios y movimientos: oportunidades para la equidad espacial y social’, fue realizada por la Fundación Ciudad Humana con el apoyo de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), la CAF.

La bici, más que moda

Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana y experto en urbanismo, habla de los alcances del informe presentado por la organización que él dirige.

¿Cómo está el uso de la bici en el mundo?

En Europa y América Latina mejor que nunca. Estamos en un momento histórico.

¿Qué está pasando en América Latina?

La gente ya incluyó a la bicicleta como un medio de transporte más, que les garantiza rapidez y otras condiciones que están relacionadas con la salud y el medio ambiente. Sin embargo, pocas ciudades le han dado al tema la seriedad que merece.

¿Y si como todas las modas, esta es pasajera?

De los gobiernos depende que no lo sea, si se estimula el uso, esta oportunidad no se dejará pasar.

Sally Palomino Carreño
Redactora ELTIEMPO

Vía El Tiempo

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