lunes, 9 de junio de 2014

SANTIAGO.- Miles de latinoamericanos aprovecharon que el Mundial se desarrolla en la región para acompañar a sus selecciones. Los más esforzados viajarán en caravanas de vehículos, motocicletas, autobuses y hasta bicicletas para llegar a Brasil.        

Para muchos es la oportunidad de sus vidas de asistir a un Mundial. La última vez que el torneo se efectuó en el continente americano fue en Estados Unidos, en 1994, y los próximos dos serán en Rusia y Catar.      

Los mexicanos Juan Luis Sube, Ángel Martíne y Héctor Lujan renunciaron a sus empleos y el 6 de diciembre se montaron en sus bicicletas en Guadalajara para emprender un recorrido de nueve mil 500 kilómetros rumbo a Brasil.

Esperan arribar a Sao Paulo pare recoger entradas donadas, y luego llegar a tiempo a Recife para ver a México jugar contra Croacia el 27 de junio.    

“Nos motiva el deseo de ser parte de esta fiesta futbolera y por nuestro orgullo por la selección mexicana”, comentó Sube, un ingeniero ambiental de 29 años.            

“Salimos con tres mil 500 dólares cada uno, pero ahorita se nos están acabando”, agregó en una conversación telefónica el 30 de mayo, mientras pedaleaba su bicicleta en el lado brasileño de las cataratas Foz de Iguazú.    

Una agencia de viajes le regaló al trío entradas para el tercer encuentro de México en Recife. Miles de viajeros carecen de boletos, pero no les importa porque sólo quieren estar presente en la gran fiesta del futbol.            

Los ciclistas sueñan con ver el partido Brasil-México, el 17 de junio en Fortaleza, pero no tienen entradas. Sube dijo que si les donan los boletos, viajarían en vehículo hasta el estadio Castelao, porque no alcanzan a llegar en bicicleta.

“Ya cumplimos nuestra meta de llegar de México a Brasil en bicicleta, así que ahora podemos usar un carro. Avión no porque el pasaje es muy caro”, agregó.      

Una de las mayores caravanas partió desde Chile el sábado, con más de 800 vehículos y  tres mil 200 personas que recorrerán unos cuatro mil kilómetros hasta Cuiabá, donde la “Roja” disputará su primer encuentro ante Australia el 13 de junio.      

Entre la caravana estará Cristián Uribarri, quien construyó una casa rodante a mano y viaja con cuatro compañeros.

Entre los cinco reunieron tres mil 200 dólares para combustible, peajes y otros gastos.          

La casa rodante fue levantada desde cero, y está equipada con un colchón de dos plazas, un televisor, un equipo de música, una consola de videojuegos, aire acondicionado, un pequeño refrigerador, todo alimentado por un conversor de electricidad, también regalado.


Vía Prensa Libre

Lo + visto del último mes

Lo + visto del sitio