lunes, 11 de agosto de 2014


Aunque el negocio de las bicicletas ha tenido un repunte considerable en los últimos tres años en Puebla, el ciclismo le ha dejado más beneficios de salud y emocionales en cinco décadas a Alfonso Díaz, dueño de "Rabanito Díaz Bicicletas" y ex pedalista profesional.

La historia de don Alfonso, de 81 años, y el ciclismo es larga. Cuando era un chico de doce años comenzó a entrenar con el equipo de ciclismo S-13, fundado por el empresario José García Valseca, fundador del Sol de Puebla y otros diarios. Seis años después, en 1951, participó por primera vez en la Vuelta de México.

Hoy se dedica a vender bicicletas junto con su hijo. El local de "Rabanito Díaz Bicicletas" está ubicado sobre la calle 4 poniente, entre la 5 y 7 norte, justo a la mitad de la calle. Aunque se ve muy moderno por dentro, tiene más de 50 años ayudando a los poblanos a encontrar una nueva forma de transporte.

El ciclismo toma un nuevo aire

Para el señor Díaz, desde hace tres años las ventas de bicicletas y equipo aumentaron 30 por ciento, sobro todo la venta de equipo para mujeres y recreación, no tanto como equipo profesional.

Esto podría deberse a que las personas de la ciudad de Puebla buscan una nueva forma de movilización. En la zona metropolitana circulan más de 500 mil automóviles todos los días, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), lo que genera que siete de cada diez habitantes padezcan por el congestionamiento vial.

Sin embargo, el ciclismo no es tan popular como hace años cuando se hacía la Vuelta de México y otras competencias a nivel local. En 1948 el empresario José García Valseca organizó la "Vuelta de México", algo parecido al Tour de Francia, donde los ciclistas competían por dos semanas.

Una leyenda poblana

Alfonso Díaz, conocido en el ciclismo como "Rabanito Díaz", participó tres veces en la Vuelta de México, incluso fue convocado para las olimpiadas de Helsinki, Finlandia, pero debido a su corta edad no participó.

El Rabanito Díaz portó varias veces la camiseta de líder durante su primera Vuelta de México, en 1951. En la segunda se lastimó los ligamentos de la rodilla y tuvo que salir de la competencia.

En la tercera fue nombrado director técnico del equipo poblano, logrando colocarlo en los tres primeros lugares de la contienda. Después fue presidente de la Asociación Ciclista de Puebla de 1975 a 1990.

Negocio de más de 50 años

Mientras se consolidaba como un corredor profesional, a la par formó su negocio de reparación y luego venta de bicicletas.

"Tenía yo mucha fama aquí en Puebla, todo mundo me conocía, entonces ya la misma trayectoria nos hizo seguir y en mi casa tenía yo un negocio de bicicletas de alquiler y allí reparaba bicicletas (...) después puse mi negocio aquí en la esquina, estuve aquí en la 4 poniente pero en la 7 norte, allí comencé con esto de las bicicletas. Él (José García Valseca) nos hizo el favor de surtirnos con bicicletas y ayudarme a que le fuera pagando poco a poco conforme iba vendiendo", dijo el comerciante.

La primera marca de bicis que vendió fue la Saeta, creada también por García Valseca, ahora en su local están muchísimas más marcas, modelos para niños, mujeres y hombres. Además de que se venden accesorios y refacciones.

El ciclismo no ha sido sólo un deporte o un negocio para el señor Alfonso, ha sido su alimento para vivir.

"Gracias a la bicicleta, yo a mis ochenta años todavía me siento muy bien, gracias a la bicicleta (...) Es mi alimento la bicicleta, porque a mí me gusta mucho, la impulsé mucho", dijo durante una charla quien aún se da sus “vueltas” cuando el negocio se lo permite.

Vía e-consulta

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