jueves, 6 de noviembre de 2014

El colectivo lagunero de ciclistas, Ruedas del Desierto, ofreció su rodada tradicional de los miércoles a los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero.

Es común que en las regiones rurales se utilice la bicicleta como un ideal medio de transporte. De alguna manera, no es descabellado pensar que los maestros normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero, en algún momento de su vida fueron también ciclistas.

Integrantes de Ruedas del Desierto llevaron a cabo la rodada de cada miércoles. En el marco de la fecha, en la que se decretó paro nacional por los normalistas, el paseo fue para exigir la aparición de los desaparecidos.

En punto de las ocho de la noche, comenzaron a llegar los ciclistas, no importó el frío ni la lluvia, solo la necesidad de expresar el apoyo.

"Nos preguntamos primero, nosotros somos un grupo ciclista y queremos promover el uso de la bicicleta como medio de transporte, ¿qué tiene que ver con los 43 desaparecidos?", dijo Francisco Valdés Perezgasga, integrante de Ruedas.

"La respuesta es fácil y rápida, es algo que nos toca como seres humanos en el nivel más básico y que el hecho de que 43 personas desaparezcan así, no es posible".

"Por una acción concertada del gobierno o del crimen organizado, que ya no sabe uno donde termina uno y empieza el otro. Nos unimos para exigir que aparezcan los 43", aseveró.

Colgados al cuello, los ciclistas portaban carteles, con fotos y nombres de los estudiantes y otros más reivindicativos.

Se dirigieron por calles del centro a las instalaciones de Milenio Laguna y otro diario de la localidad también ubicado en el sector centro.

Alejandro, de once años, también se sumó a la rodada, compartió su opinión pura: "es algo muy doloroso para la familia de ellos, si uno de mis compañeros de la escuela reclamaría. A las autoridades que los hallen y que hagan justicia", dijo.

Al exterior de las instalaciones, los ciclistas hicieron 43 segundos de timbridos, cornetazos, chiflidos y demás, a modo de mostrar el enojo y la petición de que ellos aparezcan vivos.

No quisieron hacer 43 segundos de silencio, porque los jóvenes, como es deseo nacional, siguen vivos. Son ciclistas, hermanos, compañeros, amigos, estudiantes, futuros maestros, hijos que faltan.

"Tenemos que ser más activos en la vida cívica de nuestro país y nuestra ciudad para que no sigan pasando cosas como esta. En la medida que la gente participe, hable, grite, proteste, en esa medida estas cosas van a terminar"

Vía Milenio Laguna

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