miércoles, 3 de diciembre de 2014

Guadalajara.— Cuando Rocío escucha que un camión va detrás de ella, en todo su cuerpo se activa una alarma, pedalea con más fuerza y busca resguardo; a pesar de que la calle sea ancha, siempre duda de que el conductor del transporte público le otorgue la distancia de metro y medio que establecen las normas de seguridad.

Sus dudas se basan en la experiencia propia, en las innumerables ocasiones en que autos y camiones han estado a punto de derribarla por no darle espacio y en las estadísticas.

Desde hace cinco años el Colectivo Bicicleta Blanca ha registrado 153 muertes de ciclistas a causa de accidentes viales en la Zona Metropolitana de Guadalajara, y aunque sus números se sustentan en los registros periodísticos y en los reportes de los usuarios de redes sociales, son los únicos que existen en el estado al respecto, pues la Secretaría de Movilidad no lleva un estadística en este sentido.

Elton Osorio, integrante de Bicicleta Blanca, explica que 95% de los ciclistas que han muerto al transitar por la ciudad son varones, que la mayoría tenían entre 30 y 39 años, y que en 33% de los incidentes está involucrado el transporte público; en tanto, los autos y camionetas particulares han ocasionado 30% de estos percances y los camiones de carga 9%.

Según el registro de esta organización, poco más de una quinta parte de los casos ocurren sin testigos o los responsables se fugan, por lo que no es posible identificar al responsable.

“Además, está el tema de los ciclistas que no mueren en el sitio del accidente, pero que después fallecen por causas ligadas al percance; hay muchos de esos casos que ni siquiera son reconocidos como accidentes viales”, dice.

Cada vez que un ciclista muere en un accidente, este colectivo pinta una bicicleta de blanco y la coloca en el punto donde ocurrió el percance, como una forma de homenaje y para llamar la atención de los automovilistas.

Aunque la iniciativa surgió en 2003 en Estados Unidos, varios colectivos en distintas ciudades de México la han hecho suya desde 2009, pero el de Guadalajara es uno de los más activos, pues según sus integrantes, esta es una de las urbes más hostiles para el ciclista.

Memorial. El pasado 13 de abril los integrantes de Bicicleta Blanca colocaron un punto más sobre el mapa con el que van construyendo un memorial gigantesco por los ciclistas atropellados en la ciudad: esa noche, en el cruce de las avenidas Plan de San Luis y Federalismo, una mujer que conducía una camioneta derribó a Melquiades García Frías, de 64 años de edad, y lo arrastró más de treinta metros de distancia.

El incidente se registró en el municipio de Guadalajara, donde según los datos de la organización ha ocurrido el 41% de las muertes de ciclistas en el último lustro; le siguen los municipios de Zapopan, con 22%; Tlaquepaque, con 15%; Tonalá, con 11%, Tlajomulco, con 9% y El Salto, con 2%.

La nueva Ley de Movilidad en Jalisco reconoce al ciclista y lo coloca en el segundo sitio de prioridad, después del peatón, dándole preferencia sobre los automotores en todas las vialidades compartidas; aún así el Periférico es el sitio más peligroso para los ciclistas, pues los datos establecen que ahí se ha registrado casi 10% de las muertes.

Hacerlos visibles. En 2013 el Inegi dio a conocer que en los ocho municipios que conforman la Zona Metropolitana de Guadalajara circulan más de un millón 753 mil vehículos; en tanto, la Secretaría de Movilidad ha revelado que sólo 2.2% de los viajes diarios en la ciudad se realizan en bicicleta, lo que prácticamente hace invisibles a los ciclistas.

Esa invisibilidad, en opinión de los integrantes de Bicicleta Blanca, es la que provoca uno de los accidentes más comunes: los portazos de quien se baja del auto sin mirar por el retrovisor.

“Muchas veces, cuando golpean al ciclista con la puerta, éste cae a la calle y otro vehículo que va pasando, sin deberla ni temerla, lo atropella”, indica Elton Osorio.

Para intentar prevenir esto, el colectivo ha iniciado la campaña “Ojo. ¿Viene ciclista?”, que consiste en pegar pequeñas calcomanías con esa leyenda en el parabrisas de los vehículos, del lado del asiento del conductor, para obligarlos a mirar hacia atrás antes de abrir la puerta y salir.

Desde su perspectiva, el proyecto MiBici, impulsado por el gobierno del estado para promover el uso de la bicicleta en el primer cuadro de la ciudad, puede ayudar a que los automovilistas tomen consciencia sobre la forma de compartir la calle con el ciclista que sale todos los días.

Sin embargo —opinó Osorio— también se corre el riesgo de que un área muy pequeña de la ciudad se convierta en un paraíso para el ciclista mientras el resto de la ciudad sigue igual.

El proyecto consiste en poner a circular 860 bicicletas públicas localizadas en 86 estaciones en el polígono que va de la avenida Américas a la Calzada Independencia y de la avenida Niños Héroes hasta la calle Hospital, marcando las calles y colocando señalética para dar prioridad a los ciclistas.

Mientras eso sucede, Rocío sigue escapando de los camiones cuando los escucha rugir detrás de ella.



Vía El Universal GDL

Lo + visto del último mes

Lo + visto del sitio