miércoles, 28 de enero de 2015



A las 10:55 horas de ayer inició la audiencia donde la Juez, vestida con la toga negra tradicional, golpeó con su mazo al dar inicio a la primera audiencia oral en la capital del país.

El conductor que arrolló a un grupo de ciclistas la semana pasada sobre periférico no estaba ebrio, sólo llevaba tres botellas de aguardiente para realizarse una limpia, así lo refirió ante el juez de control durante la primera audiencia del Sistema Penal Acusatorio en el Distrito Federal.

Once días después de haber entrado en vigor la oralidad en el DF para delitos culposos o por querella, ayer se celebró la audiencia de vinculación a proceso por el delito de homicidio culposo agravado, donde la juez 35 de delitos no graves del Tribunal Superior de Justicia del DF, Nelly Ivonne Cortés Silva dirigió la diligencia, y le concedió las medidas cautelares al inculpado.

A las 10:55 horas de ayer inició la audiencia donde la Juez, vestida con la toga negra tradicional, golpeó con su mazo al dar inicio a la primera audiencia oral en la capital del país.

Ella al centro de la sala sobre su templete, primero le hizo saber al imputado todas sus garantías, entre ellos, que su asunto se estudiaría bajo el nuevo sistema adversarial, que tenía derecho a un abogado, que en todo momento podía ser asesorado por su defensor, que en caso de que no contara con él la defensoría pública le podría proporcionar alguno, entre otros.

El imputado, flanqueado por dos abogados, y en un escritorio de frente a la jueza, escuchó atentamente sus derechos y, a diferencia del sistema inquisitivo, no vestía el uniforme color beige de los reclusos y pudo tener la asesoría de sus abogados en cada momento que Cortés Silva le indicaba la etapa del juicio que iban cursando.

Desde su escritorio, a la izquierda de la juez, la Fiscalía tomó la voz y comenzó a hacer la imputación en contra del presentado, quien fue imputado por atropellar a dos ciclistas, uno de los cuales perdió la vida en el lugar, además de señalar que el conductor manejaba en estado de ebriedad, lo que agravó su situación.

Con base en un primer dictamen médico se estableció que se encontraba en estado de ebriedad, como refirió el ministerio público en la carpeta de investigación.

Sin embargo, durante la diligencia, el MP ya no aportó mayores elementos para establecer sí efectivamente el presunto responsable manejaba alcoholizado el automóvil BMW, con matrícula MMM-1729, y por ello arrolló a dos ciclistas de la agrupación Guepardos, en carriles centrales del Periférico Oriente, a la altura de la colonia Narciso Mendoza.

Por ello, la juez encontró elementos suficientes para calificar de legal la detención por el delito de homicidio culposo agravado, que alcanza una condena máxima de 10 años de prisión sin derecho a fianza, en caso de ser encontrado culpable.

Cabe recordar que bajo el sistema inquisitivo, el homicidio culposo agravado, en este caso atropellamiento en estado de ebriedad, era considerado homicidio doloso, por el cual el procesado tendría que enfrentar el juicio en reclusión y sin derecho a fianza , ahora, es posible que se le fijen las medidas cautelares, y sea enjuiciado en libertad.

Al declarar ante el juez sobre los hechos que se le imputan, el inculpado tomó lugar en la palestra, una mesa ubicada al lado izquierdo del templete, y narró los hechos ocurridos el domingo pasado, dijo que manejaba a 70 kilómetros por hora, y que no pudo observar a los ciclistas ya que iba mirando los espejos retrovisores, en esos momentos una camioneta se atravesó en su camino, y cuando volanteó para esquivarla, impactó a las víctimas.

Subrayó que de ningún modo estaba en estado de ebriedad, y que llevaba tres botellas de aguardiente las cuales iba a utilizar para hacerse una limpia, (ritual esotérico) para la mala suerte.

En menos de una hora se le fijaron las medidas cautelares que solicitó la Fiscalía de la Procuraduría General de Justicia del DF: 334 pesos de garantía, la restricción de salir del DF mientras durara el proceso penal, y acudir a firmar ante el juez cada 15 días.

La base ministerial para haber solicitado más de una medida para el inculpado fue que no tenía un trabajo fijo, una residencia establecida formalmente, que no había actualizado la dirección su domicilio, que no vivía con sus hijos y su esposa, y que no había proporcionado el número telefónico de su hogar.

La defensa del acusado levantó la mano para objetar dicha determinación alegando que eran excesivas las medidas que solicitaba el Ministerio Público para su cliente, pues no había dolo en sus presuntas omisiones al haber olvidado el número telefónico de su hogar y vivir separado de sus familiares.

Asimismo, los abogados solicitaron la duplicidad para que en 72 horas se determine su situación jurídica y se presenten las respectivas pruebas en favor del inculpado, mientras que la juez Nelly Ivonne Cortés, otorgó libertad provisional al imputado y fijó como fecha para determinar si lo vincula a proceso, el próximo viernes 30 de enero a las 10:00 horas.


Vía 24 Horas

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