miércoles, 18 de febrero de 2015

Jesús Acevedo, contador de costos de Bicimex, descubrió al utilizar el método tradicional de costeo, que un nuevo producto que parecía generar utilidades en realidad arrojaba pérdidas. Informar de la situación al dueño de la empresa implicaba el probable cierre de una planta y que una comunidad se quedase prácticamente sin su empleo.


En enero DEL 2011, Jesús Acevedo fue nombrado contador de costos de Bicimex, S.A. de C.V., una empresa manufacturera de bicicletas económicas para transporte que tenía altas ventas a nivel nacional y 10 años de operación en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

Dos años antes, en 2009, Bicimex comenzó la fabricación de un modelo deportivo que le representaba el 10% de las ventas totales, lo que llevó a la empresa a instalar otra planta exclusivamente para fabricar este nuevo modelo en un poblado cercano a Guadalajara. Para febrero del 2011, la empresa contrató a casi todos los habitantes en edad laboral de esa población, que dieron el total de 300 personas.

La inversión de la nueva planta fue de varios millones de pesos, los cuales se ocuparon en su mayoría en maquinaria moderna. El dueño estimó que la inversión sería recuperada en cinco años, dado que la empresa había obtenido utilidades en los cinco años anteriores.

Jesús aspiraba a ser gerente de la nueva, así que se dio a la tarea de realizar una revisión detallada de los costos. En una primera revisión, la bicicleta deportiva arrojaba utilidades del 25%, mientras que la bicicleta de transporte únicamente un 10 por ciento.

Para corroborar lo anterior, hizo un segundo análisis utilizando un modelo de Costeo Basado en Actividades que establece relaciones de causalidad entre actividades y costos que el método tradicional de costeo no permite ver. Para su sorpresa, la bicicleta deportiva no sólo no generaba utilidades sino que arrojaba pérdidas que habían sido subsidiadas por el modelo de transporte durante dos años desde su fabricación.

Si no hubiera sido fabricado el modelo deportivo, la bicicleta de transporte habría generado utilidades del 30%, mejorando la rentabilidad y la posición financiera de la empresa.

El contador se preocupó al comparar los costos obtenidos por los dos modelos, pues sabía que si informaba al dueño de la compañía los datos descubiertos, probablemente cerrarían la nueva planta, se suspendería la fabricación del modelo deportivo, los 300 trabajadores recién contratados volverían a quedar sin empleo, y él no tendría la oportunidad de convertirse en gerente de Bicimex.

Jesús no estaba seguro de lo que debía hacer: Ocultar el resultado del nuevo análisis para que las cosas siguieran como estaban o informar al dueño de la empresa lo que había descubierto.


Alternativa de actuación

Una decisión racional amerita que consideremos toda la evidencia posible apegándonos a los principios de la ética cívica, por ende, se considera que el contador debe cumplir con los principios de su profesión reportando los resultados descubiertos. Sin embargo, se sugiere que junto con los resultados contables se muestren las consecuencias que tendría la suspensión del modelo deportivo para el bienestar social de la comunidad, identificando problemas y oportunidades que permitan revertir la situación, como un plan de reducción de costos o de aumento de ventas que pudiera distribuir de una mejor manera el costo.

Preguntas detonantes:

¿Qué decisión debería tomar el contador Jesús Acevedo?

¿Es justificable no ser fiel a tu jefe o empresa si con ello se consigue bienestar social?

¿Deberían las empresas buscar el mayor bienestar social aunque ello signifique la reducción de sus utilidades?

¿Es justificable que una empresa conserve una marca o un modelo que les ocasiona pérdidas a cambio de los beneficios externos (posicionamiento, responsabilidad social, nicho de mercado) que les generan?

¿Es responsabilidad de las empresas ver por el bienestar social de las comunidades en las que se constituyen?

*Basado en el caso “Pedaleando los costos” de Ignacio Saucedo Lugo, profesor del departamento de Contabilidad y Finanzas del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajaras. Versión de por José Carlos Vázquez, profesor del Área de Formación Humanística y Ciudadana del Tec de Monterrey, Campus Guadalajara.

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Vía El Economista

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